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La primera ciudad en ofrecer este tradicional puesto de venta ambulante será Ventormenta.

 

Hace unos días que empezaba el otoño y las ciudades lo celebraban con cervezas a tutiplén. Bueno, sí, era la «Fiesta de la Cerveza», pero éste no es el tema. El tema de hoy es que, por fin, y tras muchos años pidiéndolo, se inaugura el primer puesto de venta ambulante de castañas asadas.
¿Qué sería del otoño sin este elemento tan particular? Parece ser que en la vida real, este fenómeno está casi desaparecido, a la gente ya no le gusta comprar en la calle, o simplemente, ya no hace «tanto frío» y no apetece, la verdad.
Sea como fuere, esos puestitos ambulantes se trasladarán al Wow. Sí, sí, dentro del juego. ¿Acaso nuestros adalides no merecen disfrutar de tan agradable tradición? Pues prepárate, porque es posible que el próximo día que entres al juego, te sobresalte una frase bien conocida: «¡Castañas! ¡Castañas calentitas y buenas! ¡Se deshacen en tu boca, no en tu mano!»

Los desarrolladores del juego, en su afán por cambiarlo todo en esta «nueva era» que vive la empresa matriz, han cedido, por fin, a una de las demandas más populares de todo foro wowero que se precie. La primera ciudad que verá implementado este añadido, será Ventormenta:

No podía ser de otra forma, es la ciudad más ciudad que tenemos en el juego – nos aclara Ben. H.B, diseñador de entornos – El puesto de castañas lleva años en desarrollo, pero nunca era el momento de implementarlo… hasta hoy. Si bien, la primera ciudad será Ventormenta, tenemos pensado añadir unos puestos callejeros en zonas neutrales como Vista Eterna (en cuna del Invierno), a las afueras de Ulduar (en Rasganorte), las dos Dalaran y en el el círculo interior de Oribos, para que te lleves unas cuantas antes de saltar a las Fauces. No esperaremos al 9.1.5, lo implementaremos en el próximo reinicio.

Jixi Espátuladelatón, que nunca pudo vender una sola castaña asada anteriormente, por fin puede hacer su sueño realidad. Esta mecagnoma ha viajado desde Mecandria para establecerse en la gran ciudad y ser su propia jefa. Trae consigo el mejor juego de espátulas de repuesto que se acoplan al brazo y con las que: «no tengo rival posible, jijiji«.

Esperemos que el negocio prospere y pronto lo veamos en más puntos del mapa.

Ve y come castañas asadas, adalid.