Seleccionar página

Efectivamente, según nos confirman varios aspirantes de Bastión, los administradores que pululan por la zona son un peñazo.
Parece ser que estas adorables criaturas «nacidas para servir» han colmado la paciencia de los muchos aspirantes que pueblan Bastión. Y esto es un logro, puesto que el tiempo en las Shadowlands es muy confuso.

Verás, cuando los conoces por primera vez, son adorables. Serviciales, preocupados por el orden y la limpieza, se preocupan por si te falta entretenimiento como lectura, recitar poesía o traerte la comida. Pero, chica, qué quieres que te diga, me paso el día borracho, con tal de no escuchar más sus «yuhuuuuu». Estoy hasta el moño kyriano.

Otra aspirante nos comenta que la única forma de deshacerte de ellos es ascender como kyriana «así al menos, te vas volando a dónde sea, con tal de no verlos más. Estoy deseando ascender. ¿Crees que estoy preparada? ¿Falta mucho? ¿Y ahora?»

Por otro lado, y siempre buscando las dos caras de la moneda, tenemos a Domestikos, un administrador de nivel medio, encargado de servir bebidas y comidas:

No sé qué te habrán contado esos estirados pielazules, pero este trabajo está muy mal pagado. Tenemos que atender a estos borrachuzos durante todo el día. ¿Crees que me gusta esto? Preferiría ser bibliotecario, como mi prima Joronia, pero necesito la pasta para presentarme al exámen oficial. Y no te lo pierdas, el contrato incluye una cláusula que nos obliga a decir yuhuuuu al menos 100 veces en 10 horas. ¡Es exasperante!

Así están las cosas en Bastión.
Ve y sirve… (no, no, tú no…a ver, Oykos, que es tu hora de descanso. Ya lo habíamos hablado, no me hagas quedar mal)
Pues eso.