La verdad sobre Anduin: «Lo hice porque quise»

El niño Rey de Ventormenta por fin ha salido del armario, pero no como todo el mundo se esperaba. Resulta que siempre ha sido un chico malote y por fin ha decidido mostrarnos su verdadera cara.

El que todos creían un sinónimo de paz y rectitud ha resultado ser el Makinavaja de Ventormenta.

Durante años, el simpático niño rubio de ojos azules ha escondido un alma malvada y perversa que solo deseaba escaparse y sembrar el mal allá por dónde pasase.

En Pandaria tuve una oportunidad de escaparme y unirme a la horda, pero al final me acobardé. Además conocí a Wrathion y bueno, ésa es otra historia que será contada en otra ocasión.

Pero en realidad, el niño Rey tuvo que esperar un poco para poder empezar a delinquir y su oportunidad llegaría de mano de la Reina Alma en Pena.

El plan era perfecto, Anduin «fingiría» estar poseído por el Carcelero y atacaría a la Arconte en su propio bastión. Después, le echaría la culpa a la droja en el colacao y asunto arreglado.

Sin embargo había una cosa con la que Anduin no contaba: la adrenalina.

Fue algo increíble, poder abalanzarme, ver su cara de terror y poder sentir que era por fin malo. Pude dejar atrás al niño bueno y aplicado que aprendía todas las normas y protocolos de la Corte, pude dejar atrás al burócrata correcto que lucha por la paz de su pueblo, pude dejar atrás el honor y la rectitud para ser lo que siempre quise ser: un gamberro.

Yo ya lo tengo muy claro, no pienso volver a sentarme en ese trono, mi sitio está aquí abajo, junto a Sylvanas y Zovaal.

Genn Cringris todavía no ha recibido la noticia, por recomendación de su médico de cabecera. Empezarán a darle un tratamiento preventivo para la depresión antes de decirle en qué se ha convertido su hijo adoptivo.

Consigue tu Mecagnomo a fascículos: Hoy por solo un 1 oro, el dedo meñique

Activision Blizzard no deja de sorprendernos con el merchandising, en esta ocasión, ha aprovechado la versatilidad (jeje) de los mecagnomos para lanzar una colección por fascículos para montar un Mecagnomo, con un conjunto exclusivo para cada clase jugable.

Ha llegado a un acuerdo con el artista Arthur Lorenz para dar vida a sus diseños tan flipantes que publicó hace unos meses atrás.

El primer fascículo es súper barato, por solo 1 oro, te mandan un dedo meñique (podría ser otro dedo, tampoco lo íbamos a notar) y con cada nueva entrega, te llegará una parte nueva del cuerpo de ese fantástico Mecagnomo.

La colección constará de 400 entregas, y los siguientes fascículos costarán solo 50k la entrega.

Es la primera vez que Blizzard saca un objeto de merchandising en su GearStore con el que se puede pagar con oro del juego. Al parecer, esta figura tendrá una altura de 35 cm de alto y tendrá el sello de autenticidad de Blizzard. Cada figura completa tendrá su propio número de serie.

Estaremos atentos a que la empresa californiana amplíe más información y ver  cuándo podremos adquirirla en la tienda.

¿Y a ti, que clase de Mecagnomo te gustaría tener primero?

Todo sobre la despedida de soltera de Tyrande

Se celebró en Suramar e Illidan fue el streaper

Corría el año, ni se sabe cuándo, Tyrande anunciaba por fin en sus redes sociales que su relación con Malfurión se formalizaba; al fin la pareja de elfos más famosa de la época se casaban.
Durante semanas fueron portada de todas las revistas del corazón y objetivo de todos los paparazzi de aquél Azeroth tan primigenio. Por todas partes habían noticias que especulaban sobre cómo sería la ceremonia, cómo iría vestida la novia y quién sería el padrino.

Sin embargo, hay una parte de la historia que, con mucho sigilo, las amigas de la sacerdotisa consiguieron llevar en la mas absoluta discreción, lejos de los objetivos de las cámaras y los ojos indiscretos; la despedida de soltera de Tyrande.

Fue un absoluto locurón, llamé a Elisande y Azshara que enseguida dijeron que si (se apuntaban a un bombardeo, las muy perras) y me ayudaron a organizarla. Queríamos que fuese una fiesta íntima con sus amigas más cercanas, así que solo avisamos a Alleria (de las hermanas Brisaveloz, era las más marchosa, lo que ha perdido la pobre) y a cuatro amigas del instituto más. También invitamos a Cromi, pero nunca llegó, creemos que se equivocó de época. 

Mientras Elisande se encargaba de reservar el pub mas exclusivo de Suramar, Azshara era la que tenía que encontrar al streaper. Lo que pasa que  se le olvidó, así que, al parecer, a última hora contactó con el primero que encontró: Illidan. Por supuesto, el Tempestira malo no iba a perder semejante oportunidad de bailar desnudo para la Elfa de sus sueños, así que aceptó encantado el trabajo.

Yo no tenía ni idea de a dónde me llevaban. Me vendaron los ojos y me pusieron una túnica de las sacerdotisas de Elune. Al parecer las muy hijas de puta dijeron a todo el mundo que en el pub se iba a celebrar una reunión de sacerdotisas y con eso alejaron a los curiosos, a nadie le molaba aquella mierda de reuniones, eran un tostón. Lo que me dejó flipada fue ver salir a Illidan de la tarta y sin camiseta, no me lo podía creer. Siempre he estado enamorada de Malfurión, pero Illidan siempre me pareció que estaba más bueno. Qué bien lo pasamos aquella noche; menudo pedo! 

Por lo visto la fiesta se alargó toda la noche y continuó por la mañana en el palacio de Elisande dónde las chicas estuvieron en el spa, escuchándo música, bebiendo, comiendo y con servicio de masajes. Y aunque no sabemos exactamente lo que pasó dentro del pub, al parecer hubo una divertida anécdota con Azshara y el cuarto de baño que no son capaces de llegar a terminar de contar, porque se mueren de la risa. Nos quedaremos con las ganas.

A mi no me preguntéis, yo no fui porque no me invitaron. Tampoco hubiese ido, la verdad, no me molan esas cosas, además iba mi hermana y no la soporto en casa, menos en una fiesta; pero no me sentó muy bien que no me invitasen… Luego se extrañarán de que les haya quemado el árbol.

Anduin está muy triste; «Los reyes magos no me han traído mis regalos a Torgasth»

Ya estamos a 6 de enero y los Reyes “Majos” han visitado todos los hogares del mundo. Y han dejado regalitos a los niños (y no tan niños) que se han portado bien a lo largo del año (o no).

Como todos los años Anduin (el niño rey) tenía sus regalos. Por ser niño y por ser Rey. Pero este año en particular… la cosa ha cambiado un poquito. 2020 no terminó muy bien para el joven Wrynn, Torghast es de esos resorts de vacaciones que parece que pintan muy bien pero que luego te la meten doblada con los precios.

El tema es que hoy Anduin no ha podido recibir los regalos. Los reyes son magos, sí, pero la magia tiene sus límites también. Uno puede visitar todos los hogares en una noche y a nadie le extraña, otros ya lo han hecho antes, como el Señor Nicklaus el 25 de diciembre.

Pero cuando se trata de traspasar diferentes realidades… la cosa cambia. Y más encima si uno está en prisión. El pobre Anduin este año no podrá salir a jugar con Crisgris y estrenar su pelota nueva en la nieve. Sin lugar a dudas 2021 para va a ser un año muy duro para nuestro joven rey.

Jopetas. Siempre me pasa igual. Todo me tiene que pasar a mí. Cuando venga Sylvanas le preguntaré a ver si esta vez quiere jugar conmigo un ratito en vez de que me de la chapa sobre la verdad del cosmos y bla blá. Ni Velen era tan tostón con las lecciones de la luz. — Anduin

Muradin, Moira y Falstad: hartos de que les confundan con los Reyes Magos.

 

Muradin Barbabronce, Moira Thaurissan y Falstad Martillo Salvaje, miembros del Consejo de los Tres Martillos, están hartos de que les confundan con los Reyes Magos de Oriente.

 

Desde que formamos parte del Consejo, cada año por estas fechas nos pasa lo mismo, que si «dónde están los camellos aparcados», «a ver si me traéis lo que pedí» y peticiones similares -nos cuenta Muradin- Es vergonzoso. Y no soy el único que se queja. Mira a Moira, ¿te puedes creer que la llaman Gaspar? ¿Quién es Gaspar? Y luego está Falstad, que es un cachondo, y que se lo toma todo a broma. Incluso le ha puesto una joroba a su grifo, ¿te lo puedes creer? ¡Es inaudito!

 

Cuando llegamos a Forjaz para hacernos eco de la noticia, nos encontramos con una multitud de gente, mayoritariamente enanos y gnomos, que se agolpan frente a las puertas de la sala del Consejo, como si esperasen turno para una audición. Parecen nerviosos, pero también se les ve felices y entusiasmados. Uno de los gnomos que esperan en la fila, nos cuenta que es la primera vez que viene a ver a los «reyes magos», y que está muy nervioso «siempre estoy liado yendo y viniendo de Mecandria a Tundra Boreal, y no tengo tiempo de nada más. Pero este año me he tomado la libertad de venir a Forjaz unas pocas horas para verlos. ¡Estoy muy ilusionado!». Vemos a una elfa del vacío, muy sorprendida con todo este asunto «no tenía ni idea de todo este lío de los majos éstos, ¿qué hacen? ¿Reparten regalos? Esta multitud es escandalosa, me pone de los nervios, sinceramente, y el Vacío me revuelve el pelo. Pero siento curiosidad,  nunca he visto nada parecido». Con paso apresurado, viene a nuestro encuentro el Verificador Martillo Salvaje, un tipo afable que lleva un jersey rojo muy llamativo, y nos aparta de la multitud mientras baja el tono de voz:

 

Verás, no solemos tener a tante gente aquí, pero con esto de la Navidad y el Padre Invierno siempre vienen en masa, gastan su dinero, recogen los regalos y se van, pero estos últimos años, la gente se queda más tiempo por aquí esperando a los esos Reyes Magos. Esto hace que se queden más días, con lo que la economía del Reino crece un poco más. Te confieso que no tenía ni idea de la que se iba a liar cuando conté esa pequeña mentirijilla. Había bebido bastante cerveza Cebadiz, y bueno, hice correr el rumor de que Moira, Falstad y Muradín eran nuestros «reyes magos», y repartían regalos… y se lió parda. Pero no digas nada, por favor, me gusta mi trabajo.

 

A la luz de estas declaraciones, nos encontramos en un compromiso, informar al Consejo de la «broma» o dejarlo pasar, un año más. Pero las miradas ilusionadas de la gente nos hacen desistir. En estos tiempos, toda alegría es poca y, seamos sinceros, eso de que nos traigan regalos, nos parece una buena idea.

 

 

 

 

Cringris sale todas las mañanas a mirar al cielo

Triste, melancólico, taciturno… El bueno de Genn está en una terrible depresión. Después de ver como los Jurafauces se llevaran ante sus narices al rey de Ventormenta (Stormwind para los pr0s), Genn ha quedado abatido ante la impotencia de impedir un acto tan atroz y mezquino por parte de Sylvanas.

Todas la mañanas, cuando hace su clásico paseo pipican, va hacia el monumento de la tumba de Varyan Wrynn y mira a los cielos con la esperanza de que venga alguien a recogerlo para poder estar con su amado rey. Se siente solo y Turalyon no es tan «guay» y no hace tan buenas migas como con el joven rey.

Desde que Liam fuera asesinado a mano de Sylvanas (en un acto a lo Guardaespaldas al interponerse en una flecha que iba dirigida a él) nuestro rey de Gilneas trató a Anduin como a un hijo. Verlo desaparecer, de nuevo, evoca tragedias pasadas y aviva, más si cabe, un odio y rencor insano hacia la reina alma en pena. Es un duro golpe al viejo huargen, otro más.

Estoy todo el día de mal humor. No soy capaz de nada y todo por culpa de Sylvanas… ¡Qué elfa más despreciable!

  • Me duele la espalda, es culpa de Sylvanas
  • Tengo malas pulgas, es culpa de Sylvanas, je
  • Me quedo sin dueño, digo sin rey, culpa de Sylvanas

Ahora tengo que dar los paseos y jugar a la pelota yo solo. Turalyon es un mandón y me ha puesto a régimen estricto porque dice que estoy cogiendo peso y ya tengo una edad. Que se vaya a la mierda el gusiluz ese.
Anduin… ¿dónde estás? — Genn Crisgris