Anduin está muy triste; «Los reyes magos no me han traído mis regalos a Torgasth»

Ya estamos a 6 de enero y los Reyes “Majos” han visitado todos los hogares del mundo. Y han dejado regalitos a los niños (y no tan niños) que se han portado bien a lo largo del año (o no).

Como todos los años Anduin (el niño rey) tenía sus regalos. Por ser niño y por ser Rey. Pero este año en particular… la cosa ha cambiado un poquito. 2020 no terminó muy bien para el joven Wrynn, Torghast es de esos resorts de vacaciones que parece que pintan muy bien pero que luego te la meten doblada con los precios.

El tema es que hoy Anduin no ha podido recibir los regalos. Los reyes son magos, sí, pero la magia tiene sus límites también. Uno puede visitar todos los hogares en una noche y a nadie le extraña, otros ya lo han hecho antes, como el Señor Nicklaus el 25 de diciembre.

Pero cuando se trata de traspasar diferentes realidades… la cosa cambia. Y más encima si uno está en prisión. El pobre Anduin este año no podrá salir a jugar con Crisgris y estrenar su pelota nueva en la nieve. Sin lugar a dudas 2021 para va a ser un año muy duro para nuestro joven rey.

Jopetas. Siempre me pasa igual. Todo me tiene que pasar a mí. Cuando venga Sylvanas le preguntaré a ver si esta vez quiere jugar conmigo un ratito en vez de que me de la chapa sobre la verdad del cosmos y bla blá. Ni Velen era tan tostón con las lecciones de la luz. — Anduin

Muradin, Moira y Falstad: hartos de que les confundan con los Reyes Magos.

 

Muradin Barbabronce, Moira Thaurissan y Falstad Martillo Salvaje, miembros del Consejo de los Tres Martillos, están hartos de que les confundan con los Reyes Magos de Oriente.

 

Desde que formamos parte del Consejo, cada año por estas fechas nos pasa lo mismo, que si «dónde están los camellos aparcados», «a ver si me traéis lo que pedí» y peticiones similares -nos cuenta Muradin- Es vergonzoso. Y no soy el único que se queja. Mira a Moira, ¿te puedes creer que la llaman Gaspar? ¿Quién es Gaspar? Y luego está Falstad, que es un cachondo, y que se lo toma todo a broma. Incluso le ha puesto una joroba a su grifo, ¿te lo puedes creer? ¡Es inaudito!

 

Cuando llegamos a Forjaz para hacernos eco de la noticia, nos encontramos con una multitud de gente, mayoritariamente enanos y gnomos, que se agolpan frente a las puertas de la sala del Consejo, como si esperasen turno para una audición. Parecen nerviosos, pero también se les ve felices y entusiasmados. Uno de los gnomos que esperan en la fila, nos cuenta que es la primera vez que viene a ver a los «reyes magos», y que está muy nervioso «siempre estoy liado yendo y viniendo de Mecandria a Tundra Boreal, y no tengo tiempo de nada más. Pero este año me he tomado la libertad de venir a Forjaz unas pocas horas para verlos. ¡Estoy muy ilusionado!». Vemos a una elfa del vacío, muy sorprendida con todo este asunto «no tenía ni idea de todo este lío de los majos éstos, ¿qué hacen? ¿Reparten regalos? Esta multitud es escandalosa, me pone de los nervios, sinceramente, y el Vacío me revuelve el pelo. Pero siento curiosidad,  nunca he visto nada parecido». Con paso apresurado, viene a nuestro encuentro el Verificador Martillo Salvaje, un tipo afable que lleva un jersey rojo muy llamativo, y nos aparta de la multitud mientras baja el tono de voz:

 

Verás, no solemos tener a tante gente aquí, pero con esto de la Navidad y el Padre Invierno siempre vienen en masa, gastan su dinero, recogen los regalos y se van, pero estos últimos años, la gente se queda más tiempo por aquí esperando a los esos Reyes Magos. Esto hace que se queden más días, con lo que la economía del Reino crece un poco más. Te confieso que no tenía ni idea de la que se iba a liar cuando conté esa pequeña mentirijilla. Había bebido bastante cerveza Cebadiz, y bueno, hice correr el rumor de que Moira, Falstad y Muradín eran nuestros «reyes magos», y repartían regalos… y se lió parda. Pero no digas nada, por favor, me gusta mi trabajo.

 

A la luz de estas declaraciones, nos encontramos en un compromiso, informar al Consejo de la «broma» o dejarlo pasar, un año más. Pero las miradas ilusionadas de la gente nos hacen desistir. En estos tiempos, toda alegría es poca y, seamos sinceros, eso de que nos traigan regalos, nos parece una buena idea.

 

 

 

 

Cringris sale todas las mañanas a mirar al cielo

Triste, melancólico, taciturno… El bueno de Genn está en una terrible depresión. Después de ver como los Jurafauces se llevaran ante sus narices al rey de Ventormenta (Stormwind para los pr0s), Genn ha quedado abatido ante la impotencia de impedir un acto tan atroz y mezquino por parte de Sylvanas.

Todas la mañanas, cuando hace su clásico paseo pipican, va hacia el monumento de la tumba de Varyan Wrynn y mira a los cielos con la esperanza de que venga alguien a recogerlo para poder estar con su amado rey. Se siente solo y Turalyon no es tan «guay» y no hace tan buenas migas como con el joven rey.

Desde que Liam fuera asesinado a mano de Sylvanas (en un acto a lo Guardaespaldas al interponerse en una flecha que iba dirigida a él) nuestro rey de Gilneas trató a Anduin como a un hijo. Verlo desaparecer, de nuevo, evoca tragedias pasadas y aviva, más si cabe, un odio y rencor insano hacia la reina alma en pena. Es un duro golpe al viejo huargen, otro más.

Estoy todo el día de mal humor. No soy capaz de nada y todo por culpa de Sylvanas… ¡Qué elfa más despreciable!

  • Me duele la espalda, es culpa de Sylvanas
  • Tengo malas pulgas, es culpa de Sylvanas, je
  • Me quedo sin dueño, digo sin rey, culpa de Sylvanas

Ahora tengo que dar los paseos y jugar a la pelota yo solo. Turalyon es un mandón y me ha puesto a régimen estricto porque dice que estoy cogiendo peso y ya tengo una edad. Que se vaya a la mierda el gusiluz ese.
Anduin… ¿dónde estás? — Genn Crisgris

Taelía conoce a su padre y se calienta de mala manera

(Foto de Wowhead)

«Cuando Bolvar me dijo eso de ‘yo soy tu padre’ no me lo podía creer, se pensaría que es muy gracioso»

Taelia Fordragón ha descubierto al fin quién es su padre, y éste no es otro que Bolvar Fordragón, ex Rey Exánime. Durante años, Taelia creció pensando que su padre había muerto, al igual que su madre (de quién no se sabe nada) y así fue cómo la crió Cyrus Catacresta, amigo y compañero de armas de Bolvar en el pasado, y actual Capitán de Puerto en la ciudad de Boralus.

«Ha sido todo un honor criar a la hija de mi amigo Bolvar. A pesar de ser una niña huérfana, siempre ha sido una niña muy especial para mi, como mi propia hija. Una chica muy lista que destacó enseguida en sus estudios, en las clases de equitación y el manejo de armas. Siempre ha tenido algo especial- nos cuenta Cyrus- y ha sido muy duro para ella enterarse de todo esto. Muy duro, hasta para mí»

Taelia nos cuenta que era muy feliz en Boralus, realizando pequeñas incursiones por Tiragarde, salvando algún granjero y paseando a lomos de Alatifón, el grifo albino. Todo cambió durante los acontecimientos de Battle for Azeroth y la llegada del adalid y otros habitantes «del continente». La aventura de verdad empezó en ese momento, con batallas encarnizadas y mucha acción. Taelia se defendió bien y demostró ser una guerrera formidable. Ahora sabemos que la herencia familar tuvo gran importancia. 

«¿Sabes? – nos pregunta directamente – Durante esos acontecimientos, me sentí especial, no sólo una guerrera bien entrenada y leal a la Casa Valiente, sentía algo más, no puedo explicarlo. Cuando conocí al Rey Anduin, me sentí muy afortunada. Había oído cientos de historias acerca de su padre y todas esas gestas del pasado. Y bueno, es realmente guapo, para qué te voy a engañar. Pero enterarme de lo de mi padre así, de golpe, fue duro. Me sentí traicionada»

No le falta razón, después de todo lo sucedido, nadie le había dicho nada, y no fue hasta que llegó a la ciudad de Oribos, en las Shadowlands, que se enteró de todo el percal. Allí se encontró con Bolvar cara a cara y mantuvieron una conversación algo tensa.

«Viajé hasta los reinos de la Muerte para encontrar al padre que creía haber perdido. Bolvar Fordragón, uno de los mayores héroes de Azeroth, ¿te lo imaginas? No le he pedido nada desde que era una niña. Una niña a la que apartó de su lado, deliberadamente. No te lo tomes a mal, Cyrus, has sido un verdadero padre para mi, pero esto no me lo esperaba.»

Desde luego, son razones más que suficientes para estar dolida, pero esperemos que pueda superar este trance y seguir con las duras aventuras que le esperan, y no, no hablamos de emborracharse junto a Flynn Vientopropicio, eso lo dejaremos para otra ocasión.

«Sólo espero que algún día, Taelia pueda perdonarme – nos confiesa Bolvar – Ella lo es todo para mi, es mi brillante estrella, haré lo que me pida».

Los elfos Nocheterna, hartos de que les confundan con Venthyr.

Imagen de Nocheterna, de Wowhead

«¿Acaso no sabéis distinguir entre el oro y el bronce? Pues esto es lo mismo, nosotros somos el oro»


Imagen de Venthyr, captura de pantalla

«Podrán decir que son refinados, pero no se puede comparar la exquisitez del té con ese vino de arco de tetrabrick»

Llevamos ya dos semanas de expansión y todo pinta muy bien: las zonas, la música, las distintas criaturas, los habitantes de las Tierras Sombrías. Pero entre éstos últimos, ha surgido una pequeña controversia. Los Venthyr se parecen físicamente a los Nocheterna, o eso dicen, y eso ha levantado alguna que otra ampolla. Ambas razas se caracterizan por ser bastante elegantes en su forma de ser y moverse, las dos son algo «estiradas» podríamos añadir y ambos se caracterizan por cierta «sed». Para los Venthyr, se trata del ánima, para los Nocheterna, el maná.

«Eso ya está superado – nos comenta un elfo Nocheterna – nuestra dependencia del maná ha quedado en el pasado. Ahora sólo nos interesa el buen vino de arco, las reuniones al aire libre y confraternizar con nuestros primos lejanos, los Elfos de Sangre. Gracias a nuestra líder Thalyssra y su acercamiento a Lor’Themar, hemos descubierto que tenemos muchas cosas en común. El gusto por lo elegante, las decoraciones en arquitectura o las fiestas refinadas. ¿No te parece magnífico?»

Uno de los Venthyr interviene y nos aclara ciertas ideas, mientras nos ofrece una taza de té. Nos comenta que, efectivamente, tienen cierta dependencia de ánima, lo que les mantiene con vida (si es que se puede llamar así), pero que no supone ningún problema en su vida diaria. Ciertamente, sus modales son muy elegantes, caminan como si flotaran, y dejan tras de sí un perfume bastante oloroso «Eau de Ánima – nos aclaran – parece un olor intenso al principio, pero es una fragancia de lo más embriagadora, no crees?»
Le comentamos a nuestro entrevistado los rumores que corren acerca del «parecido físico» entre ambas razas y lejos de mostrarse enfadado, nos sonríe ampliamente mientras nos sirve un poco más de té:

“Llevamos tanto tiempo encerrados en esta oscuridad que el simple hecho de compararnos con seres VIVOS, nos divierte muchísimo. Y, según tengo entendido, los Nocheterna vivieron durante algún tiempo aíslados de los demás habitantes de Azeroth, lo cual no deja de ser algo que tenemos en común. Piénsalo, ellos se hicieron muy dependientes del maná, igual que nosotros lo fuimos del ánima. Oh, espera, ¿te han dicho que ya lo han superado? Jajajaja, nada más lejos de la realidad, querido, ¿o acaso crees que ese vino de arco suyo, es sólo un zumo de uvas? Por supuesto que no, ¿a quién quieren engañar?»

En cuanto al aspecto físico, es cierto que se asemejan bastante: no sólo en los gestos elegantes y refinados, si no también en la forma de caminar, el aire altivo, el cuerpo estilizado o esos rasgos marcados. En ambos casos, apreciamos un gusto común por las fiestas y reuniones, los manjares deliciosos y las bebidas con tradición. Cierto es que los Venthyr se muestran reacios a celebrar un pic-nic al aire libre «no somos muy amigos del sol» pero estarían dispuestos a merendar en cualquier terraza a la sombra «o con sombrillas». También podrían tomarse un buen té, con «pastas de ánima», y compartirlo con los elfos de Suramar, si se diera el improbable caso. En cuanto a los Nocheterna, amantes de la buena poesía y los conciertos al aire libre, no les parecería mal cambiar un día el vino de arco por un té helado y quizás ver una puesta de sol, bajo una sombrilla.
«Todo es posible – nos comenta una Nocheterna – si pudimos salir de la cúpula y viajar a estas tierras, podríamos hacer un pequeño esfuerzo, por un día, y confraternizar con los vampiritos éstos. Pero no más de un día, no queremos que nos confundan más con ellos, bastante tenemos ya con las risitas por los rincones de Oribos. Y obviamente, no podemos olvidar que la luz del sol es vital para nuestra aterciopelada piel y nuestro cabello sedoso. Esto marca una clara diferencia con ellos. ¿Lo ves?, ¡somos como la noche y el día! ¿Cómo es que no pueden distinguirnos? Es escandaloso.»

Sin duda, queda mucho trabajo por delante, pero quizás algún día, esas diferencias no sean tan obvias y llegue el día en que los Venthyr y Nocheterna puedan llevarse relativamente bien.

Los Naaru confiesan que si se habían olvidado de los Draenei

Los Naaru han enviado un comunicado a través de su cuenta oficial de Twitter en el que piden perdón al pueblo Draenei por haberse olvidado de ellos.

De sobra son conocidas las desgracias y desdichas que el pueblo Draenei ha sufrido desde que abandonaron Argus hace eones, sin embargo ellos no perdieron la fe en la luz y en aquellas criaturas a las que adoraban, los Naaru.

No obstante, esta relación no era 100% recíproca puesto que recientemente se ha descubierto que los Naaru no hacían tanto caso a los Draenei como estos creen,

Los Draenei tuvieron una pequeña gresca entre ellos y los mas guays se hicieron malotes y tatuajes con el poder de la legión. Sin embargo a los mas mojigatos (capitaneados por Velen) les daba yuyu todo eso de la legión y siguieron a su rollo. Así fue que empezaron a recibir bullying por parte de sus hermanos y tuvieron que huir de Argus.

Nos «rezaban» y nos consideraban divinidades, así que nos hizo gracia y por eso decidimos ayudarlos. Necesitaban escapar de allí y les invitamos a subir a nuestra nave espacial Oshu’gun.
Críamos que se bajarían en la siguiente parada, pero en realidad estuvieron cientos de años allí y no éramos capaces de echarlos. Se convirtió en una situación un poco tensa.

Originalmente Los Naaru habían construído el Oshu’gun como una discoteca voladora, la utilizaban para montar fiestas y reuniones sociales. El problema fue tener allí a los Draenei tanto tiempo; 
» Nos Cortaban el rollo y la cosa fue decayendo poco a poco «- 

Por ese motivo, K’ure (el Naaru que pilotaba la nave) decidió estrellarla contra Draenor;  «Era mejor destruir el que había sido el templo de nuestras juergas, a verla convertida en la biblioteca de aquellos nerd con cuernos» argumenta K’ure aún con lágrimas en los ojos.

A partir de ese momento la relación entre ellos comenzó a enfriarse; fue en ese punto cuando los Naaru empezaron a pasar de las «cabras espaciales» (como ellos los llaman)

Después de los acontecimientos de Draenor con los orcos y la legión ardiente, los Draenei tuvieron que escapar.

No nos quedó mas remedio que seguirlos; secuestraron a O’ros, (uno de los nuestros) y se fueron a viajar por el universo sin tener ni p*ta idea de como pilotar una nave espacial. Así acabaron estrellados en Azeroth.
El caso es que hemos decidido ayudarles a pesar de que no los soportamos. Y además está claro que nos necesitan; esta gente llama constantemente a la desgracia y visto está que no saben aterrizar naves espaciales.