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Un poderoso libro que en manos de los chamanes podría hacerles temibles e imparables.

Como ya sabéis, en los albores de la creación del cosmos, cuando los dioses antiguos ejercían su influencia oscura sobre el mundo, el Imperio Negro se alzó como una fuerza despiadada que buscaba deborar todo el universo. Su ambición los llevó a buscar el dominio incluso sobre el mismísimo Titan de Azeroth, pero se encontraron con un obstáculo inesperado: los elementales.

Estos seres primigenios, encarnaciones de los elementos mismos, luchaban entre sí por el dominio del mundo, pero se unieron en una alianza frágil contra los dioses antiguos y aquellos que trataron de someterlos. Los siervos del Imperio Negro, ávidos de poder, intentaron dominar a los elementales más poderosos, pero descubrieron que su resistencia era formidable.

Fue entonces cuando los arcanistas oscuros del Imperio Negro, en su desesperación por controlar a los rebeldes elementales, concibieron una solución impía: combinaron la magia del vacío con la esencia misma de los elementales para crear el «Tomo de los Elementos». Este tomo les permitiría tomar el control de los elementales más poderosos, al menos por algún tiempo, sometiéndolos a su voluntad.

Sin embargo, el poder del tomo era tan grande que sus creadores apenas podían controlarlo. Tras su derrota contra los titanes, el Imperio Negro decidió ocultarlo en las profundidades de Ny’alotha para evitar que cayese en manos de sus enemigos.

 

Para conseguirlo, deberás viajar a Pandaria y enfrentarte a los Klaxxi en el valle de la flor eterna. Ten paciencia porque antes o después de alguno de ellos podrás despojar un objeto llamado: «Notas sobre el tomo de los elementos».

Lleva esta nota al Eremita Cho, y él te contará la historia del tomo dándote además la primera misión para adentrarte en Ny’alotha y seguir las pistas para conseguir el tomo. 

Suerte Adalid, y cuidado con los susurros. 

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