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La espada que corrompe el corazón de aquel que la blande

Durante los tumultuosos días de la Segunda Guerra en Azeroth, cuando la Alianza y la Horda libraban una lucha desesperada por el control de los reinos humanos, una oscura sombra se cernía sobre las tierras de Lordaeron. En medio del caos y la destrucción, un humano llamado Aric Thorne, un valiente guerrero de la Alianza, encontró por casualidad una espada forjada en las profundidades de los reinos infernales.

Esta espada, conocida como la Espada de la Oscuridad, había sido entregada por los demonios a un líder de la Horda como un símbolo de su alianza. Sin embargo, durante una escaramuza en las Tierras Altas de Arathi, la espada cayó en manos de Aric Thorne, quien quedó seducido por su poder oscuro y malevolente.

Con la Espada de la Oscuridad en su posesión, Aric se convirtió en un guerrero imparable en el campo de batalla, infligiendo temor y destrucción a los enemigos de la Alianza. Sin embargo, a medida que pasaban los días, Aric comenzó a ser consumido por la corrupción de la espada, perdiendo poco a poco su cordura y su humanidad.

A medida que la guerra se intensificaba, Aric se volvió cada vez más violento y despiadado, incapaz de distinguir entre amigos y enemigos. Sus compañeros de armas, horrorizados por su transformación, se vieron obligados a enfrentarse a él en una batalla épica en las ruinas de Lordaeron.

Con gran pesar en sus corazones, los aliados de Aric se vieron obligados a sacrificarlo para detener su locura y proteger a los inocentes de su furia desatada. La Espada de la Oscuridad, liberada de su influencia corruptora, fue sellada en algún lugar de las Tierras Devastadas, donde permanecería oculta y olvidada por el resto de la historia.

Quizás, en el cordero degollado, en Ventormenta, alguien te pueda dar alguna pista sobre como conseguir esta espada.

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