El niño Rey de Ventormenta por fin ha salido del armario, pero no como todo el mundo se esperaba. Resulta que siempre ha sido un chico malote y por fin ha decidido mostrarnos su verdadera cara.

El que todos creían un sinónimo de paz y rectitud ha resultado ser el Makinavaja de Ventormenta.

Durante años, el simpático niño rubio de ojos azules ha escondido un alma malvada y perversa que solo deseaba escaparse y sembrar el mal allá por dónde pasase.

En Pandaria tuve una oportunidad de escaparme y unirme a la horda, pero al final me acobardé. Además conocí a Wrathion y bueno, ésa es otra historia que será contada en otra ocasión.

Pero en realidad, el niño Rey tuvo que esperar un poco para poder empezar a delinquir y su oportunidad llegaría de mano de la Reina Alma en Pena.

El plan era perfecto, Anduin «fingiría» estar poseído por el Carcelero y atacaría a la Arconte en su propio bastión. Después, le echaría la culpa a la droja en el colacao y asunto arreglado.

Sin embargo había una cosa con la que Anduin no contaba: la adrenalina.

Fue algo increíble, poder abalanzarme, ver su cara de terror y poder sentir que era por fin malo. Pude dejar atrás al niño bueno y aplicado que aprendía todas las normas y protocolos de la Corte, pude dejar atrás al burócrata correcto que lucha por la paz de su pueblo, pude dejar atrás el honor y la rectitud para ser lo que siempre quise ser: un gamberro.

Yo ya lo tengo muy claro, no pienso volver a sentarme en ese trono, mi sitio está aquí abajo, junto a Sylvanas y Zovaal.

Genn Cringris todavía no ha recibido la noticia, por recomendación de su médico de cabecera. Empezarán a darle un tratamiento preventivo para la depresión antes de decirle en qué se ha convertido su hijo adoptivo.

Graogramar - Redactor
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