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Quién más o quién menos, todos conocemos a esa vecina/o cotilla que se entera de todo. Es un espía frustrado del CNI Español, que aprobó las oposiciones y todos sabemos que hay trastornos obsesivos que no son fáciles de frenar.

Una Vieja’l visillo estándar se parapeta en su ventana y asoma la cabecilla mirando a la calle. Cual ave rapaz observa el entorno y espera paciente a captar información relevante de cualquier objetivo que presente una mínima oportunidad. Cuando surge, centra su focus en él, y observa la situación, moviéndose de escenario si es necesario para no perderse nada de la vida de su pobre presa. Toda información que recopile es vital, pues el resto ha de inventárselo para después contarlo al resto de vecinas del patio.

Con esta premisa, han surgido de manera espontánea una nueva variedad de vieja’l visillo especializada en el Wow, cuya carga de trabajo máxima se concentra en un día: el miércoles. Esta nueva especie de cotilla, aparentemente, parece que tiene menor poder de cotilleo, pero en realidad es todo lo contrario. Nuestra stalker de confianza nos preguntará sin tapujos qué tal nos ha ido con el cofre semanal de míticas plus, con la esperanza de que, como a ella, te ha haya dado un item de poco valor. No te equivoques, no compartirá tu felicidad si ese miércoles has sido bendecido por el RNG de los dioses, solo quiere comprobar si tu también estás tan decepcionado como ella. Son maldad en estado puro.

Su nivel de vieja’l cofrecillo es directamente proporcional a su raider.io. Cuanto más alta tenga su puntuación, más se fija en lo que le ha tocado a los demás. Algunas han llegado a tal extremo de no entender el juego que maldicen a la gente manca con menor habilidad que ellos y han tenido más suerte.

En el fondo, todos tenemos un poco de vieja’l del cofrecillo en nuestro interior.