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Trece (13) días de expansión dan para mucho, sobre todo para conocer algunas virtudes y defectos de nuestros nuevos «hamijos» en las Tierras Sombrías. Hoy en El Pergamino nos acercamos a la curia (covenant para los pr0s) de los Kyrianos para conocerlos un poquito mejor.

Una vez que pisas en Bastión, todo es «puro». Todo es de tonos azules claros, blancos, dorados… parece un poquito el reino de los cielos. Y salvo la tinción azulada de la piel kyriana uno podría pensar que está en World of Diablo, o en la casa de campo de los Seraphim.

Fuera como fuese, cada curia tiene un propósito, es decir: Tiene una función clara. La de los Kyrianos es traer las almas de los mundos mortales y llevárselas ante la Enjuiciadora. Ésta, tras revisar las vivencias del desdichado decide en que parte de Shadowlands encaja más y lo envía como si fuera un bit de información al servidor que corresponda. Obviamente desde que la Enjuiciadora está apagada o fuera de cobertura (OJO SPOILER: Denathrius le ha quitado las pilas y la ha escondido por los «jajás» pero la broma se le fue de las manos y ahora dice que es todo cosa de El Carcelero) pues todas las almas que recogen, van directas al pozo. No hay clasificación ni nada, todas para el mismo sitio: a las Fauces. Recordemos que las Fauces es un lugar donde te mandan cuando no tienes remedio ya, y/o no sirves ni para tacos de escopeta. F por las almas.

Uno podría preguntarse: ¿esta gente (los kyrianos) no les importa qué les pasa a esas almas que no son tratadas correctamente por el servicio postal de Oribos? Pues la respuesta es: NO. Eso lo lleva otro departamento y si quiere más información pulse 2 o manténgase a la espera (SPOILER: Nadie contesta). Los Kyrianos recogen almas y las dejan en Oribos, fin; para todo lo demás use la «Ficha del WoW».

Una vez puestos en contexto, ahora es cuando viene lo verdaderamente curioso. Los Kyrianos pese a parecer criaturas benevolentes con aspecto angelical, nos tratan como si fuéramos un estropajo de váter. Solamente tienes que pasar una tarde con ellos para descubrir que cuando tienen que «auparte» hacia algún lugar inaccesible te agarran por los píxeles más alejados para tocarte lo menos posible. Obviamente, uno cuando visita una zona nueva, tiene que aclimatarse a los lugareños y aprender sus costumbres y credos, pero entre ellos ese comportamiento no existe, solo con los adalides.

«En verdad nosotros no somos así. Claramente esto es un fallo de diseño visual por parte de Blizzard (El hacedor de todo). Nos gustaría abrazar a todo el mundo y llevarlos por ahí a lo «Titanic» pero es que no podemos. En serio, que en verdad no somos tan repelentes ni somos escrupulosos ni nada. Es que nos han hecho así, sin acritud.» — Nos cuenta un Kyriano que está esperando a llevar a un adalid volando. —

«Por favor, Lêgøläs sacúdete un poco la ropa que tienes más mierda que el palo de un gallinero de haber estado matando no-muertos. — (El Kyriano se gira hacia nosotros con una sonrisa incómoda) — «Es que algunos adalides tienen una falta de higiene y de decoro importante. Esta gente no sabe que hay un lugar mucho peor que las Fauces en Shadowlands reservado solo para los Otakus. Ganas no me faltan de llevarlos a todos allí.» — Sentencia el Kyriano (curiosamente su característico tono de piel azulado se ha tornado en un tono más oscuro, suponemos que es el moreno Kyriano)