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Indumentarias Magar

Los mercaderes de las capitales están en pie de guerra y han anunciado una huelga indefinida. Tanto en Ventormenta, capital de la Alianza, como en Orgrimar, capital de la Horda, los mercaderes están que se tiran de los pelos. «En cada nueva expansión pasa lo mismo: la población de máximo nivel se desplaza a las nuevas zonas y nos dejan aquí tirados» -nos confiesa Edna Mullby, de la tienda Mercadería Cotidiana, en Ventormenta- «Esto nos perjudica gravemente, ya que las ventas caen en picado y nos vemos resentidos durante varios meses.»

Sólo hay que echar un vistazo general para ver que andan en lo cierto: las capitales casi están vacías. Incluso los guardias parecen escaquearse más de lo normal: «Hacemos la ronda por las calles y barrios pero, entre tu y yo, esto es un muermo. Algunas veces echamos una cabezadita, total, ¿quién va enterarse?»
Pero los mercaderes no son los únicos perjudicados: los instructores de profesión sufren el mismo abandono.

 

«Los jugadores de máximo nivel ya ni se acuerdan de nosotros, no recuerdan los buenos consejos que les dábamos sobre dónde recoger las mejores telas o qué zonas eran buenas para recoger plantas. Es todo un desastre» – nos cuenta el apenado Magar, de Indumentarias Magar, en Orgrimar.

 

Los mercaderes, junto a los instructores de profesión, están planteándose ir a  la huelga, sin tiempo definido, para ver si alguien les hace caso, y cambiar un poco su situación. Cuentan con el apoyo del Sindicato de Comercio de Dalaran, otra de las ciudades perjuducadas por este abandono comercial.

 

«Nosotros  llevamos sufriendo esta situación desde Cataclism. Estábamos en la cima del negocio (nunca mejor dicho) y, de repente, todo se fue al traste. Pero poco a poco hemos recuperado buena parte del negocio, sobre todo gracias  a los nuevos jugadores y los visitantes de otras tierras. Estamos dispuestos a aconsejar a nuestros hermanos y hermanas de las ciudades.»

 

Parece que la mejor solución es enfocar el negocio hacia los nuevos jugadores, «tratándoles con cariño», y que confíen en ellos, como una vez lo hicieran los de nível 60. «Podríamos ofrecer atractivos descuentos a los nuevos, así volverían siempre a nuestros locales, y cuanto más compren o gasten en instrucción, mayor sería el descuento, con una especie de fidelización en forma de tarjeta de puntos.»
Los que no secundarán la huelga, son los mercaderes e instructores de Kul’Tiras y Zandalar «a nosotroh noh va muy bien, siempre noh ha ido bien. Eh cierto que cuando llegaron a nuehtrah cohtah, el negocio fue mejor, pero no noh perjudica su ausencia. Somoh pacienteh, sabemoh que volverán».
Esperemos que lleguen pronto a una solución que satisfaga a todo el mundo: tanto a los negocios como a los jugadores.

 

Mercadería Cotidiana