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El evento pre-expansión ya está aquí y con él la avalancha inevitable de jugadores. Todo el mundo está entusiasmado con el basto contenido que trae este episodio previo a Shadowlans. Hecho que hace que en estas fechas haya un boom efervescente de jugadores en las zonas clave de las misiones; lo que se traduce en colapsos, pisotones, monturas encima de npcs, falta de mobs para matar, latencias en zonas concretas, etc.

Y con relación a esto último, nos llega a la redacción del periódico quejas de muchos cruzados argenta protestando sobre la actitud de los jugadores. Y es que después de diez (10) años desde los acontecimientos de WoltKLWrath of the Lich King«) los jugadores siguen sin respetar las debidas distancias de seguridad y siguen sin saber colocarse en una cola rigurosa para poder atender a cada uno como se merece.

«La gente sigue viniendo en manada a solicitar misiones, demandar recompensas y ni si quiera te dan los buenos días o las gracias.» —Comenta un Capitán orco de la Cruzada Argenta

Y lo peor no es esto, sino que, ya bastante trabajo tienen estos NPC’s de la Cruzada Argenta con la Plaga 2.0, que además están obligados a atender las demandas de los jugadores que vienen en sus monturas cada vez más grandes expansión tras expansión. Es tan grave el problema que el primer día se han registrado más cruzados hospitalizados por atropellos con fuga; que por heridas de batalla contra la plaga.

«Llevo diez (10) años en la Cruzada Argenta y jamás vi nada igual. Pensé que después de todo este tiempo los campeones habrían aprendido un mínimo de civismo y respeto. Ya en la primera oleada tuve una crisis de ansiedad y me temí lo peor en esta segunda. Ha sido mucho peor atender a los jugadores que luchar contra la plaga de nuevo. A mí que me muerda un zombi y que me quiten el estrés. Prefiero ser un descerebrado yendo a mi bola y a mi ritmo que atender a un adalid más«. —Confiesa un veterano soldado en la enfermería.