Jugador de Lost Ark encuentra el Arca de Indiana Jones.

«Inaudito, ha conseguido llegar a la caja secreta guardada en la fila secreta del almacén secreto de los tesoros secretos.»

 

 

 

Desde que se guardara el Arca de la Alianza en un almacén secreto con cientos y cientos de pasillos que albergan miles de cajas con tesoros (o no), nadie había vuelto a hablar del tema, salvo los típicos chascarrillos:

  • El Arca? Ah, si, si, está en el Museo (inserte un nombre aleatorio aquí) desde que Harry vino con ella.
  • ¿Que si es el Arca verdadera? Hombre, claro.
  • No, no, no, nunca he mirado dentro; no sé qué hay ni qué color tiene.
  • Pff, ¿cómo va a ser una reproducción? Tú flipas.

Sea como fuere, un jugador del popular juego de Lost Ark ha acabado en el verdadero almacén donde se guarda esta valiosísima reliquia, y ha podido comprobar que, efectivamente, «no tiene nada que ver con el juego»

No sé cómo pasó, yo estaba muy metido en la misión de la búsqueda de las arcas, matando demonios y toda la pesca, cuando mi GPS pitó muy fuerte y me trajo directo al almacén que veis a mi espalda. Cuando entré, me pareció un auténtico dolor de cabeza, la mazmorra más extraña en la que había entrado: sin enemigos, sin saltitos de plataforma, sin mokokos escondidos. No sabía qué hacer, así que seguí mi instinto de true gamer y entonces llegué a la caja en cuestión. Mi detector de arqueología estaba como loco, y entonces abrí la caja con todos los nervios, por fin el Arca iba a ser mía… pero sólo encontré esta cosa fea con ángeles en la tapa. No hay nada dentro, sólo vi como un fulgor y ¡PUM! ¿A quién no le va gustar un baptisterio paleocristiano? (Indiana85, jugador de Lost Ark)

 

(Los redactores de El Pergamino, al enterarse de la exclusiva)

Ve y busca, pero no te metas en almacenes secretos.

Jugador de Wow decide probar FFXIV Online: «He visto demasiadas cosas»

Hace ya varias semanas, meses incluso, que estamos viendo una especie de «guerra» entre jugadores de Wow y jugadores de Final Fantasy XIV Online, sobre qué MMO (juego multijugador masivo) es «mejor». Sinceramente, en la redacción de El Pergamino, pensamos que CUALQUIER JUEGO tiene potencial para «entretener y divertir», pero dejaremos este asunto para otro día.
Hoy os traemos, en rigurosa exclusiva, las declaraciones de un jugador de Wow «de toda la vida» que decidió probar el FFXIV  «a ver si era cierto todo lo que decían». Os dejamos un compendio de semejanzas y diferencias, según J.R.R.M, de Vitigudinos del Campo, Valladolid.

1- La pantalla de creación es otro mundo, literalmente. Estás tirado en medio de un cielo estrellado, y puedes pasarte ahí horas. Las opciones de personalización son muy numerosas y como no tienes idea de nada, pruebas todas las posibilidades. Estuve más de 8 horas creando un personaje pero entonces me desconecté y mi personaje ya no estaba. Tuve que empezar de cero con otro personaje.

2- Una vez que creas el personaje y entras al mundo por primera vez en el FFXIV, es todo muy extraño, pero te van saltando tutoriales y más o menos lo pillas todo (está en inglés KEK). Pero cometí un fallo terrible, pregunté por chat dónde estaba la posada de Orgullo de León, por costumbre, y me banearon de inmediato. Otro personaje perdido.

3 – Me dijeron que con un único personaje podría ser todas las clases posibles: cazador, mago, brujo, sanador, guerrero… No me creí nada, por supuesto, pero tenía que verlo con mis ojos. Me hice un tercer personaje, que empezó como arquero, y fue todo un lío tremendo: arma de asta, arco, espada, hechizos, cazar ardillas, subir level… no me enteraba de nada. Había misiones «de clase» pero claro, si cambias de clase, ¿qué misión haces? Otro personaje malgastado.

4 – Con mi cuarto personaje investigué cómo funcionaba el teletransporte. Hay unos diamantes azules que te llevan de un lado a otro, pagando una cantidad, eso si. Aunque hay otros cristales que son como tu hogar, y no gastas ni un cobre. Fue confuso al principio, lo reconozco.

5 – Las ciudades, madre mía, las ciudades. Si te pierdes en Oribos dando vueltas en círculo buscando al transfigurador y te ves obligado a sacar el Yak de expedición, cuando veas las ciudades de FF te desmayas. Con mi quinto personaje aparecí en una ciudad costera, con barcos y eso, llamada Limsa Lominsa. Muy ruidosa, con mucha gente. Me perdí en el muelle.

6 – Y no te puedo contar nada más, porque siempre que entro en FF pienso en el Wow, así que pago otro mes y vuelvo a Azeroth.

Esperemos que te sirva de ayuda… o no.
Ve y prueba [pero si vuelves al WoW que no te extrañe, equisde].

¿Serás tú un Nathrezim? Te damos las claves para descubrirlo.

¿Seré yo un Nathrezim de ésos?
Seguro que te has hecho esta pregunta mil veces, y siempre te quedas dudando. ¿Cómo saber si lo eres o no? Te contamos todas las claves para saber si eres humano o un Nathrezim.

1- Si cuando te estás peinando notas unos mechones de pelo rebeldes que «parecen» unos cuernos, podrías ser uno de ellos. A los calvos se les va notando como unas manchitas que parecen lunares, pero no lo son. En ambos casos, revisa su desarrollo.

2- Es posible que hayas experimentado leves molestias o dolores musculares en la parte inferior de los omóplatos. Seguro que piensas que es por una mala postura o por viciar al pc muchas horas. Pero lo que no sabes es que quizás estés desarrollando alas demoníacas.

3- Es un día soleado y sales bien fresquito, pero de repente se pone a llover y te sorprendes a ti mismo pronunciando palabras ininteligibles y mirando con furia al cielo, los puños en alto. Podrías pensar que es mal humor pero, ¿y si tu verdadera lengua materna son todas esas palabrejas? Piénsalo.

4- Si cuando vas a comprarte calzado nuevo, siempre encuentras alguna pega, quizás no seas humano. Te están grandes, o pequeños, o te rozan los callos y sólo eres feliz caminando descalzo: no hay duda, las pezuñas están haciendo de las suyas.

5- Si ves las pelis de Netflix desde un sillón bien cómodo, pero estás cambiando de postura cada pocos minutos, puede que no seas del todo humano. Piensa que para un Nathrezim no siempre es fácil encontrar la postura perfecta y disfrutar de su serie favorita.

Si cumples uno o más de uno de los puntos arriba expuestos, enhorabuena, eres un Nathrezim de los pies a la cabeza. Prueba a soltar tu verdadero ser y que cunda el pánico por tu ciudad, ¡será divertido!

Ve y grita….digo, ¡sirve!