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El arco de Dath’Remar y como conseguirlo

El arco que fue clave en la defensa de Quel’thalas contra los ejércitos troll. 

En World of Warcraft existe una serie de objetos que, aunque no son legendarios, por la historia y el romanticismo que les envuelve, deberían serlo.

Uno de ellos es el Arco de Dath’Remar, y hoy en el pergamino te contamos su historia.

En los bosques ancestrales de Quel’Thalas, hogar de los nobles Quel’dorei, se tejía una leyenda sobre un arco de poder inigualable, forjado en la Fuente del Sol y imbuido con la esencia misma de la magia arcana mas antigua. Este arco era conocido como el Arco de Dath’Remar, una arma legendaria que solo los más dignos y valientes podían empuñar.

La historia del Arco de Dath’Remar se remonta a la época dorada de Quel’Thalas, cuando los aún jóvenes Quel’dorei comenzaban su andadura en su nuevo hogar protegiendo sus tierras con sabiduría y gracia. Se decía que el arco fue forjado por los más hábiles arquitectos Quel’dorei, bajo la tutela del legendario maestro artesano, Thalorien Amanodel.

La leyenda cuenta que el Arco de Dath’Remar fue encargado por el propio Dath’Remar, líder de los Quel’dorei en aquel entonces, para ser empuñado por él mismo en la guerra contra los trols. Con el propósito de defender Quel’Thalas de las amenazas externas y mantener el equilibrio de su recién creado reino, Dath’Remar buscó la ayuda de Thalorien Amanodel para crear una arma que pudiera ser utilizada solo por aquellos que demostraran un profundo respeto por la vida y la magia.

Durante meses, Thalorien Amanodel trabajó en su taller, utilizando madera de los árboles más antiguos de Quel’Thalas y tejiendo hebras de luz solar en la cuerda del arco. Cada detalle fue cuidadosamente considerado, desde la forma de la empuñadura hasta el diseño de las flechas que lo acompañarían. Finalmente, cuando la Fuente del Sol brillaba en lo alto del cielo, el Arco de Dath’Remar fue completado.

Dath’Remar recibió el arco con reverencia y gratitud, reconociendo su poder y su importancia para la defensa de Quel’Thalas. Desde entonces, el Arco de Dath’Remar fue pasado de generación en generación, otorgado solo a los arqueros más valientes y habilidosos que demostraron un vínculo especial con la naturaleza y un compromiso inquebrantable con la protección de su pueblo.

Aunque el arco fue testigo de innumerables batallas siendo el catalizador de muchas hazañas heroicas nadie recuerda con exactitud en que momento se perdió su pista y desapareció. Su leyenda perdura en los bosques de Quel’Thalas, recordando a todos los Quel’dorei su deber de proteger su tierra y honrar su conexión con la magia y la naturaleza.

Si quieres conseguir el arco de Dath’Remar empieza preguntando a los npc que se encuentran en la biblioteca de Lunargenta, quizás alguno de ellos te pueda dar la primera pista 😉 

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La espada de Valorian y como conseguirla

La espada que representó el valor de Alterac durante la segunda guerra.

En World of Warcraft existe una serie de objetos que, aunque no son legendarios, por la historia y el romanticismo que les envuelve, deberían serlo. 

Uno de ellos es la Espada de Valorian, y hoy en el pergamino te contamos su historia. 

Durante los turbulentos días de la Segunda Guerra, cuando Azeroth se encontraba en el filo de la destrucción debido a la invasión de la Horda, un general del ejército de Alterac, cuyo nombre ha sido olvidado por muchos, se enfrentó a una decisión que cambiaría el destino de su reino para siempre. Este general, profundamente descontento con el pacto de traición hecho por Aiden Perenolde con la Horda, decidió tomar medidas audaces para defender a su pueblo y restaurar el honor de Alterac.

Buscando una herramienta poderosa que pudiera igualar el poder de los orcos, el general se volvió hacia el legendario Maestro Forjador Brumehierro. Conocido por su habilidad incomparable en la forja de armas, el Maestro Forjador era una figura venerada en todo Azeroth. Al recibir la petición del general, Brumehierro supo que la situación era grave y que se requería una solución igualmente formidable.

El general le encomendó a Brumehierro la tarea de forjar una espada que pudiera empuñarse contra la Horda y simbolizar la resistencia de Alterac. Una espada que encarnara la determinación de aquellos que se oponían al pacto de traición y que inspirara valor en los corazones de los soldados. Con solemnidad, el Maestro Forjador aceptó el desafío, comprendiendo la importancia de su tarea.

Durante meses, el Maestro Forjador Brumehierro trabajó incansablemente en su fragua, utilizando los metales más resistentes y las técnicas más antiguas y secretas de su oficio. Cada golpe de su martillo resonaba con la determinación de aquellos que buscaban la libertad y la justicia para su reino. La espada que emergió de la fragua brillaba con una luz resplandeciente, su hoja afilada como la voluntad de los hombres y mujeres que la empuñarían.

El general recibió la espada con gratitud y determinación. La nombró la «Espada de Valorian», en honor a los valientes defensores de Alterac y en desafío abierto al pacto de traición. Con la Espada de Valorian en mano, el general lideró a sus tropas en la batalla contra la Horda, desafiando el status quo impuesto por Perenolde y proclamando su lealtad al verdadero espíritu de Alterac.

Aunque la historia de la Espada de Valorian ha sido enterrada en los anales del tiempo, su legado perdura como un símbolo de valentía y determinación en tiempos de traición y adversidad.

La búsqueda de la Espada de Valorian comienza en las Montañas Crestagrana. Los jugadores deben hablar con el herrero renombrado Thargas Forjabatalla, quien les dará la primera pista sobre la ubicación de la espada.

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