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«Siempre supe que estaba destinado a ser algo más grande que un simple mortal»

Jack «Fire» Smith, natural de Illinois, EEUU, lleva «trabajando» más de 15 años como tragafuegos en las calles de su ciudad. Como casi todo el mundo (menos tú), Jack tiene su beta de Dragonflight y ha estado 72 horas seguidas personalizando su Dracthyr. Hasta aquí, todo normal. Pero mientras jugaba con su dragoncito recién creado, algo en su interior pareció despertar, según él mismo nos cuenta:

Simplemente sentí como un fuego en mi interior, creciendo y luchando por querer salir. Y es muy raro, porque no estaba en el trabajo, y no tenía mis herramientas habituales (ni parafina, ni queroseno) cerca. Entonces miré a mi pantalla y lo tuve claro: ¡yo soy la forma humana de mi Dracthyr! ¡De locos! Inmediatamente, fui al baño a mirarme bien en el espejo, entonces vi mi barriga y el pecho muy rojos, y me puse a llorar de la emoción.

 

 

Tal fue el ardor que, un poco asustado, llamó a la ambulancia por miedo a «quemar mi caravana» y fue trasladado de urgencia al hospital. Unas dos horas después, la Doctora Janet Light se dirigió a los pocos familiares allí reunidos: 

Tranquilos, está todo bien. Jack se había comido 20 pimientos fantasma. Le hemos realizado un lavado estomacal y se está recuperando en la habitación del ala psiquiátrica. Una cosa es creerse un dracthyr y otra, ser uno de verdad. No seáis memos.

Ve, Adalid, pero no comas pimientos fantasma.